Historia de Villapalacios. Temas. El juego de la Taza

 

 

s El juego de la Taza es una de las manifestaciones más genuinas de la localidad de Villapalacios. El tradicional juego, que se repite año tras año durante las fiestas patronales, se celebra solo las noches del 13 al 17 de septiembre en honor del Cristo de la Vera Cruz. Es un juego único en la provincia, y casi en toda España, que se sepa, a excepción de cercana localidad de Cózar, Ciudad Real, a apenas 50 kilómetros de distancia, donde recibe el nombre de "Las tacillas" y con la que sin duda tiene muchos paralelos o comparte un origen común. Las dos se celebran en las mismas fechas y en honor del mismo patrón.

La mecánica y las reglas de este juego de azar son muy sencillas: En una estructura ovalada de unos tres metros de largo por metro y medio de ancho, inclinado desde el exterior hacia el interior, se coloca enterrada a ras de la superficie, una taza de porcelana de unos 10 centímetros de diámetro. A cada uno de sus lados, se realizan una líneas incisas en el yeso cuando este está todavía fresco. El juego es de uno (el jugador o banca que se sienta) contra el resto de jugadores que quieran apostar y que se sitúan alrededor de esta estructura.

Una jugada comienza cuando el jugador, a modo de banca y tras esperar su turno, se sienta para tirar las bolas en el banco situado en uno de los extremos. Tras sacar el dinero que va a apostar comienza a "casarlo" con el dinero que el resto de jugadores, en la proporción que deseen quieran apostar: cinco, diez, veinte, cincuenta, cien, quinientos, etcétera. No hay más límite que el dinero que el jugador que se ha sentado a tirar las bolas quiera poner.

Si un jugador quiere casar todo el dinero a la banca puede hacerlo, pero lo normal es que comiencen a caer billetes arrugados sobre el yeso para ser casados. Esta operación se realiza en apenas unos segundos, bajo la atenta mirada de la persona que está encargada del juego.

¿Pero en qué consiste el juego?

El jugador que se sienta dispone de ocho bolas o canicas, de cristal o pasta, que tiene que arrojar o tirar. Aquí no hay habilidad o destreza. Pese a lo que se pueda pensar y se diga que un jugador las tira mejor que otro, solo hay azar. Mucho azar. El que se sienta o banca juega a "pares". O sea. Ganará si las bolas que caen en la taza central son 2, 4, 6, caen las 8 o por el contrario no entra ninguna y se quedan en las dos líneas incisas en el yeso. Por el contrario, los jugadores de afuera que juegan a "nones" ganarán si las bolas que entran son 1, 3, 5 o 7.

Es famoso el cálculo de probabilidades realizado por el catedrático de Matemáticas Aquilino García. Cuando dispongamos de él se lo enseñaremos.

Una vez casado, el responsable de la taza entrega las ocho bolas al jugador. Tras colocarlas en la palma de la mano (cada uno hace con ellas lo que quiere), las lanza sobre el yeso y comienzan a correr en dirección a la taza sepultada en el yeso. En unos segundos las bolas se detienen. Tras el recuento. Si se oye un "¡pares!" del jugador que está sentado o de los que van con el y que observan el juego gana la banca. Si lo que se oye es un multitudinario "nones!", no hay duda de que han ganado todos los que apostaron desde fuera. La tercera opción es cuando todas las bolas caen en la taza y se canta un "¡pares reales!", que demuestra la suerte o destreza del jugador al conseguir que todas las bolas caigan y así redondear una jugada perfecta.

Si gana el jugador sentado recoge su dinero y "paga" la jugada al encargado del juego a modo de propina (nunca menos de cinco euros, y siempre en consonancia con lo ganado). Si los que ganan son los de fuera cada uno coge el dinero apostado más el dinero casado por el que se sentó. Si puso cinco euros, se llevará diez, si puso diez, veinte; y así sucesivamente. Pocas veces existen problemas ni dudas de quién es el propietario del dinero. Todo el mundo se lleva lo suyo y, aunque pueda parecer un comentario algo extraño, los problemas, si pasan, suelen estar protagonizados por personas de fuera, "forasteros", que ven por primera vez el juego. Nunca entre los de Villapalacios.

El jugador que lanza las bolas, solo se levantará de su sitio cuando pierda (está obligado a hacerlo), nunca cuando lo decida el. Eso si, tras una jugada en la que ha resultado ganador se puede guardar el dinero que el crea conveniente y seguir jugando la cantidad que considere oportuna (uno de los puntos que más diferencia el juego en esta población con la vecina Cózar).

El juego se desarrolla entre los contrafuertes de la iglesia de San Sebastián, donde se venera el cristo y se monta solo durante estos días de fiestas de forma artesanalmente con yeso y ladrillo. La estructura es destruida al día siguiente de haber finalizado las fiestas sin dejar rastro de su presencia.

En la actualidad, solo se realiza una taza (se fabrica una segunda, de dimensiones más reducidas donde juegan los niños, para crear afición), pero hubo épocas, hasta los años 80 y 90 del siglo XX, en las que se instalaban hasta cuatro juegos de la taza en el contrafuerte de la cabecera de la iglesia de San Sebastián y en los tres situados en la calle situada a la espalda de la fachada principal de la iglesia.

Créanme. Juegues o no, se trata de unos segundos de auténtica emoción que "enganchan" a casi todos los de Villapalacios y a muchos de los que visitan la localidad en esos días. Son muchos los que juegas, hombres y mujeres, todos adultos, pero también son muchos los que miran el juego durante horas sin apostar ni un euro. Son solo unas pocas noches al año.

Estas son algunas de las imágenes del proceso de fabricación, algunas instantáneas del juego y un video de una de las noches en las que se juega bastante dinero.

 

s ASÍ SE HACE:

taza1 c taza2 x taza3

1.- Tras marcar la superficie ovalada en el suelo se presentan los ladrillos.
2.- Las dos "tazas" en el lugar que van a ocupar entre los dos contrafuertes de la cabecera de la iglesia.
3.- El juego ya construido, con dos hileras de ladrillos y un relleno a base de cascotes realizados a partir de ladrillos rotos.


taza10 v taza4vv taza5

1.- A punto de verter la masa de yeso blanco para compactar los cascotes.
2.- Operación de vertido de la masa.
3.- Comienza el alisado de la superficie.

taza6vv taza7vv taza7

1 y 2.- Últimas operaciones de vertido de la masa para acabar de realizar la superficie de yeso por donde correrán las bolas.
3.- Últimos retoques al toldo que protegerá de la lluvia o del viento a los jugadores y al público. En todo momento se busca la sensación de provisionalidad, lejos de estructuras que perduren en el tiempo.

taza9 vvv taza8 bcc dsd

1, 2 y 3.- Las dos estructuras ya acabadas, donde se aprecia la forma ovalada e inclinada hacia el agujero situado en la zona central. Los asientos para el publico ya están colocados para resistir las horas de juego. También el asiento donde el jugador que tire las bolas se colocarán para arrojarlas para probar suerte. Como se puede ver, la comodidad no es lo que se busca. Pero tiene su punto.

 

s Y ASÍ SE JUEGA:

Teniendo en cuenta que una imagen vale más que mil palabras. Aquí insertamos un vídeo del año 2009 en el que se puede ver la dinámica del juego. Los comentarios de la gente no se han eliminado para ver el ambiente que se respira en una noche cualquiera de feria. Solo pedir perdón por la grabación, que no es todo lo buena que se podía esperar.

Clica sobre la foto para ver el video:

foto

Un jugador, a punto de lanzar las bolas una noche irrepetible del año 2009.

 

Además, clica aquí para ver unos pares y aquí para ver unos nones, en algunos de los videos colgados en Youtube.

 

 

 

 

 

s Volver a temas