Historia de Villapalacios. Temas
El retablo dedicado a San Miguel de la capilla del castillo de Villapalacios, una obra de arte inédita

En un documento de 1685 se pide aderezar estas pinturas desconocidas, confirmando la importancia de este edificio religioso y que la fortaleza seguía en uso a finales del siglo XVII

 

 

Por José Ángel Montañés Bermúdez. Publicado el 22 de diciembre de 2023

 

 

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Un momento del paseo del día 18 de agosto de 2023, cuando se explicaba el desaparecido castillo de San Miguel. En la pared de enfrente se puede ver la hornacina con la imagen de San Cristóbal, que da nombre a la plaza en la actualidad, pero que hasta 1950 se llamaba Plaza del Castillo, posiblemente reminiscencia de la antigua capilla que había en el interior del castillo. / FOTO ISMAEL MONTAÑÉS

 

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ro Una de las construcciones que protagonizó el paseo que se realizó por cinco edificios desaparecidos de Villapalacios el pasado 18 de agosto fue el castillo dedicado a San Miguel. Esta fortaleza, de la que conocemos noticias aisladas, estaba situada, con toda probabilidad, en la actual placeta de San Cristobal (llamada placeta del Castillo hasta 1950) y tenía su puerta principal al final de la actual calle Condes de Paredes (hasta entonces llamada Calle de Palacio), que unía la fortaleza con la Plaza Mayor donde se levanta la iglesia de San Sebastián.

En esta zona sorprende comprobar cómo hay una isla de casas de unos 1.200 metros cuadrados, que podría ser la de la extensión de esta fortaleza o de la plaza o patrio de armas que delimitaban sus muros. (1)    

El castillo-fortaleza se trataba, según las descripciones, de una construcción “de cal y canto” y “con algunos tiros de artillería”, en laque destacaban cuatro torres y una torre homenaje central; una construccion que se puede datar a finales del siglo XV, de cuando la población que vivía en Cerro Vico se trasladó, por falta de agua, a vivir en este enclave. Un lugar, donde, según explicaron los vecinos de Villapalacios a los que se les preguntó en 1578, existía ya “una torre atalaya que descubre mucha tierra haxia el Reyno de Granada”.(2)

Es difícil imaginar este castillo ahora, por los nulos restos que han sobrevivido, pero debía de ser un edificio lo suficientemente grande y abierto para disponer de un espacio central donde poder correr los toros. Lo sabemos porque a partir de 1602 dejaron de correrse en la Plaza Mayor, “por ser un lugar próximo a lugar sagrado” y pasaron a celebrarse en el patio de armas de esta fortaleza. El texto dice así:

Que las fiestas de toros que sean acostumbrado a hazer en esta villa sean hecho en la plaza destavilla y por estar cantidad de la dicha plaza. En la delantera de la iglesia desta villa que esta sagrado por cimenterio della y agora por constitucion que se a traydo a poder del cura desta villa se manda que los toros no se corran en plaza donde obiere cimenterios y sagrados so pena de descomunion y no ay otro sitio ni plaza mas comodo donde se hagan las fiestas en estavilla de aqui adelante que es la plaza que se llama el torrejon en el castillo e fortaleza destavilla. (3)


Sabíamos que el castillo tenía en su interior una de las cinco ermitas que contaba en ese momento Villapalacios, la capilla de San Miguel (junto a San Blas, San Cristóbal, San Antón y Santa Úrsula) y por eso la fortaleza estaba dedicada a este arcángel, defensor de la fe y patrono de los soldados.

Esta capilla, situada en el interior del castillo, podría ser el primer lugar de culto de la localidad, construido después de que Pedro Manrique, hijo y sucesor del I Conde de Paredes, recuperara (comprándolos) los lugares que su padre había recibido en donación por el rey Juan II, pero que luego, por problemas económicos había tenido que vender.

 

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Situación del castillo de Villapalacios dedicado a San Miguel (en rojo), en una vista aérea de los años sesenta.

 

 

Y también sería anterior a la construcción de la iglesia de San Sebastián, posiblemente el primer templo que se levantaría en Villapalacios.

No tenemos ninguna certeza, pero la imagen que hoy sigue existiendo dentro de una hornacina en una de las paredes de esta plaza (hoy con una talla a San Cristóbal), podría ser una reminiscencia de esta antigua capilla dedicada a San Miguel. Ha sobrevivido el lugar de culto, pero no al advocación.

Sobre cómo era esta capilla, nada sabíamos hasta ahora. Pero, la lectura de los documentos siempre guarda sorpresas. Como el que nos hemos encontrado leyendo uno del siglo XVII.

Y es que la capilla contaba con un retablo, suponemos que situado en el altar. Un retablo que seguía existiendo y en uso (y por extensión todo el castillo) a finales del siglo XVII, en concreto, de 1685.

En septiembre de ese año Agustín de Ceballos escribe una carta a Alonso Gallego Fajardo y Moya y a los oficiales del concejo de la Villa de Villapalacios en las que enumera una serie de temas de interés para la villa y el concejo de los últimos años. (4)

Y entre ellos escribe que envió:  

Una carta de aviso que di de orden de los señores gobernadores en 4 de febrero de 1681 para que Sebastian Lopez gastase hasta 200 reales en aderezar el retablo del Señor San Miguel de la Capilla del Castillo.


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El texto en el que se habla del retablo de la capilla de San Miguel del castillo.

 

Por lo que se pedía, por orden del gobernador del señorío, a Sebastián López que arreglase y adornarse esta obra de la que no sabemos nada más, como se ha dicho, pero que es muy posible que estuviera allí desde hacía más de dos siglos; a no ser que se trate de uno nuevo, barroco, que se hiciera para sustituir uno anterior renacentista o gótico.

La petición no se hacía a cualquiera. Sebastián Lopez (Osorio) fue el mayordomo del Conde de Paredes y administrador de los bienes “de su excelencia” en las cinco villas del señorío, entre los 1679 y 1683, según podemos leer en una escritura de 1689 en el que se trata su herencia, conservada en el Archivo Diocesano de Albacete. (ADA. Vicaria de Alcaraz. 1689). (5)

El propio Ceballos asegura en su escrito (tras confirmarnos el segundo apellido, de Osorio) que Sebastián López había fallecido el 13 de noviembre de 1684, con 54 años. Y por lo tanto, después de mandar hacer el aderezo y antes de que Ceballos escribiera su nota recopilatoria.

La importancia de esta pequeña referencia es mucha. No solo habla de una pieza de arte, un retablo, desconocido hasta ahora en Villapalacios; sino que, genera un efecto dominó, ya que deja claro que la capilla de San Miguel seguía en uso a finales del siglo XVII y por ende, el castillo también.

Una cita recogida en 1685 que, además, alarga en casi un siglo la fecha más moderna que disponíamos de este castillo desaparecido, que era la de 1602 y 1603, año en el que se dictó la orden para que se corrieran los toros en su patio interior y no en la plaza mayor del pueblo.

Con el conocimiento de este retablo de la capilla de San Miguel se reafirma la teoría, lanzada por nosotros, de que esta capilla sería el primer templo cristiano levantado en Villapalacios, tras la construcción de la fortaleza por Pedro Manrique, II conde de Paredes.  

Seguiremos trabajando para conocer más datos sobre este castillo del que preparamos un artículo monográfico que pronto publicaremos. Por ahora os dejo un pequeño espóiler. En el siglo XVI dentro del castillo había un horno para cocer pan… pero eso, otro día.

 

 

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Retablo de San Miguel Arcángel atribuido a Jaume Mateu, documentado en Valencia, entre 1402 y 1452; una obra que se expone en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

 

 


REFERENCIAS:

(1).- Según los datos actuales del catastro, consultados en la web  www.sedecatastro.gob.es

(2).- Relaciones Topográficas de Felipe II. Villapalacios, 1578, preguntas III, XXVII, XXIX y XXXVIII.

(3).- Archivo Municipal de Villapalacios. 1602. Por ser la mayor parte de la plaza de esta villa frontera a la iglesia y cementerio antiguo consagrado se prohíben las corridas de toros y se determina correrlas en la plaza de armas del castillo de esta villa. Actas capitulares de Villapalacios, t.I, f. 109 v. y 110.

(4).- Archivo Municipal de Villapalacios. 1689. Carta de Agustín de Ceballos escribe una carta a Alonso Gallego Fajardo y Moya y a los oficiales del concejo de la Villa de Villapalacios. Actas capitulares de Villapalacios, t.II, doc. 29.

(5).- Archivo Histórico Diocesano de Albacete. 1689. Herederos de Sebastián López Osorio, mayordomo del Conde de Paredes. Vicaría de Alcaraz.

 

 

 

 

 

 

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