Historia de Villapalacios. Documentos. Estela funeraria romana del siglo II d.C.

 

 

En el Museo Provincial de Albacete se expone una estela funeraria romana encontrada en Villapalacios a finales de 1944. (Número de registro 2.555, salas de mundo romano, junto a otras inscripciones aparecidas en la provincia y los mosaicos de la villa del Camino Viejo de las Sepulturas de Balazote, en una de las paredes que dan a la calle de Parque de Abelardo Sánchez).



La estela está realizada en piedra arenisca de color rojizo y tiene unas dimensiones de 90 centímetros de alto, por 50 de ancho y 14 de grueso. En la parte superior rematada en cabecera semicircular presenta una cartela rebajada de 22 por 30 centímetros con la siguiente inscripción:

 

D M S
F C A L L I N
C R S P I N O
*
F R A T I
A N X X X
H S E S T L

 

estela inscripcion

* Según los autores, hay varias lecturas para la línea 3: CRIPINO, CRIDINO, o CRISPINO



d COMENTARIO:
La estela fue encontrada en diciembre de 1944, ingresó en el museo el 21 de abril de 1945, y sólo tres años más tarde, en 1947, fue publicada por Joaquín Sánchez Jiménez, en su Excavaciones y trabajos arqueológicos en la provincia de Albacete de 1942 a 1946. Este autor por el tipo de letra frecuente en época del emperador Trajano, la fechó en el siglo II después de Cristo. Sánchez Jiménez afirma que la estela apareció relacionada con un edículo o cámara sepulcral, y se encontró junto a una pequeña basa y al arranque de un fuste de columna. Años más tarde, en 1971, J. Vives vuelve a publicar la pieza en su trabajo Inscripciones latinas de la España romana, sin aportar nada nuevo a las consideraciones de Sánchez y Rubi Sanz Gamo en su trabajo Avance para un estudio de la epigrafía romana en la provincia de Albacete, de 1979, estudia el tipo de escritura y dice que: "la letra es rústica con rasgos arcaicos en la “N”, muy inclinada y en la “S”. La “I” de Callin es propia de las rústica a partir del siglo III d. C. La “C” es frecuente en inscripciones españolas y africanas de los siglos II y III. En general tosquedad e influencia de la capital cursiva. Indudablemente la inscripción adolece de una falta notable de corrección, en este sentido hay que hacer notar el error del grafista en la fórmula final que debiera ser H.S.E.S.T.T.L.".

En 1990, J. M. Abascal Palazón estudia de forma más extensa la lápida en su Inscripciones romanas de la provincia de Albacete, donde recoge las inscripciones encontradas hasta el momento en la provincia. Con respecto al tipo de letras afirma que “no todas son iguales, si bien la mayor parte son rústicas con cierta tendencia a la horizontalidad como ocurre con los signos "XXX". Otras son cursivas, como la "M" de la línea 1. El texto comienza con una "D" del mejor estilo de la capital cuadrada y las "L" y "S" son poco mas que un trazo angulado. Solo existe una interrupción en forma de punto en línea 2. La altura de las letras oscila entre los 6,5 centímetros de la línea 1, 4 en la línea 2-3 y 3,5 en la línea 4-6”. Para Abascal la única ornamentación son los dos círculos en la parte central flanquean la invocación a los Manes.

Muchas de las inscripciones romanas empiezan así, con una invocación a los dioses Manes, o espíritu de los muertos: “D.M.S.”, es decir, Dis Manibus Sacrum (Consagrado a los Dioses Manes). A continuación el nombre de la persona que la realizó: Fecit Callin Ciprinus (la hizo Callinus Ciprinus) a su hermano. No aparece la fecha de la muerte, normal en las inscripciones romanas, pero sí los años que tenía cuando murió “AN XXX.”. No aparece ninguna expresión afectuosa con el difunto, como queridísimo, benemérito, etcétera. La inscripción termina, con la habitual fórmula: H(ic) S(itus) E(st). S(it) T(ibi) T(erra) L(evis), en nuestro caso, el error que comentaba Sanz Gamo, le hace faltar una "T" a la fórmula que significa: "Aquí está enterrado. Que la tierra te sea leve".

Según Abascal, "la onomástica es conocida en la Península Ibérica, pues se conoce un Callinus en Tarragona y Crispinus es un cognomina que aparece con ciertas frecuencia en la mitad oriental peninsular"; y "la formula final con suspensión del pronombre también se da en otras inscripciones de la provincia como la de Cilanco".

Una de las consideraciones que nos permite realizar este documento pétreo es constatar la presencia de personas vinculadas con el mundo romano, su cultura, tradiciones y creencias en esta zona en el siglo II d. C.

La estela no es el único resto romano encontrado en Villapalacios. Desde siempre, por ser una zona muy visitada en la localidad, se conocen los restos arqueológicos aparecidos cerca de la ermita de San Cristóbal, en la dehesa del mismo nombre, situada en la sierra de Alcaraz. De allí provienen, aparte de gran cantidad de restos cerámicos, restos arquitectónicos como una enorme basa de columna de piedra formada por dos toros y una escocia, de 60 centímetros de diámetro. No debemos olvidar que Sánchez Jiménez relacionó la estela con otros restos arquitectónicos, pertenecientes, según él, a un edículo o cámara sepulcral, y que en el museo se Albacete se conservan una pequeña basa y el arranque de un fuste de columna (de 17 centímetros de alto y 10 de base) que fueron entregados con la estela que nos ocupa. Sin embargo, el fragmento, que se puede ver más abajo, no parece pertenecer a la misma época que la estela, sino que es posterior. (Incluso nos aventuramos a afirmar que podría ser parte de los muchos restos de la iglesia parroquial de San Sebastián).

Además, como se verá, no aparece ninguna mención a la basa en la correspondencia conservada, donde incluso se afirma que "no había más objetos en donde se encontró". En el Museo Provincial de Albacete no se tiene constancia de como ingresó el objeto pues no existe expediente que aporte más luz sobre la misma. Tampoco sabemos cómo se informó Sánchez Jiménez para decir que, “pese a no poder visitar todavía el paraje en que se realizó el hallazgo; pero por las noticias que nos han sido comunicadas debió existir allí un edículo o cámara sepulcral formada por grandes piedras bien escuadradas". Según el propio investigador la basa fue remitida por Luis Castro Rubio, "uno de los obreros que forman parte de nuestra brigada en las campañas de excavaciones y que ya en otras ocasiones nos ha enviado diferentes hachas pulimentadas y otros objetos recogidos por él mismo en la zona de Salobre y Villapalacios".

Recientemente Petra Montano publicó el yacimiento situado junto a San Cristóbal y otro situado en el llano, en su artículo: Nuevos asentamientos romanos en Villapalacios: Matasancho y "Prao" Alcaraz. Según Montano, la estela apareció en el segundo de los yacimientos, situado en el camino que va a Alcaraz paralelo a la actual Nacional 323, cuando el dueño del terreno realizaba labores agrícolas.

fragmento 1 fragmento

Basa y arranque del fuste de una columna depositada en el Museo Provincial de Albacete (número de registro 2.955) y que se relaciona con la estela romana.


HISTORIA DE UNA DONACIÓN:

En Septiembre de 2007 visitamos el Museo Provincial de Albacete con la intención de consultar la documentación cruzada que allí se conserva entre la alcaldía de Villapalacios, Gobierno Civil de Albacete y la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas en 1944, con motivo de la donación y traslado a Albacete de la lápida romana.

El hallazgo se produjo en diciembre de 1944 y el 18 de ese mismo mes el alcalde de Villapalacios, Pedro José Hinarejos González, escribe al Gobernador Civil un primer oficio en el que dice: "Excelentísimo señor, cumpliendo orden emanada de la circular número 475 publicada en el Boletín Oficial de la Provincia número 148 y referente a objetos de estudio arqueológico, al dorso del presente tengo el honor de comunicar a UE. la inscripción de una piedra encontrada por el labrador Juan de Dios Medina Bueno", cosa que denota, aparte de una sensibilidad por el pasado, un conocimiento de la legislación cultural del momento.

El 27 de diciembre, el Gobernador Civil remite un oficio al Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas donde transcribe el texto del alcalde y copia el dorso textualmente: "Piedra rectangular de aproximadamente un metro o poco más con la siguiente inscripción que detallo con el orden que esta tiene: D.M.S. / F. CALLIN / CRIPINO / FRATRI / AN XXX / HT y dos más que no se saben".

A principios del año siguiente, el 2 de enero de 1945, el Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas eleva al Comisario General de Excavaciones Arqueológicas de Madrid un oficio donde reproduce la carta del Gobernador y añade "lo que me complace en trasladar a VD, para su conocimiento y efectos siguientes". Copia el dorso anterior y añade: "Lo que tengo el honor de participar a VD. para su superior conocimiento y por si se digna interesar de aquella autoridad se ordene que la expresada piedra, al parecer funeraria por su inscripción, sea recogida y enviada a esta Comisión Provincial, lo que, por su parte he dirigido al señor alcalde de Villapalacios".

El mismo día el Comisario manda un oficio al alcalde de Villapalacios, donde le dice: "El Excelentísimo Señor Gobernador Civil de esta provincia, por oficio de 27 de diciembre último, se ha dignado trasladarme el oficio que en fecha 18 de dicho mes de diciembre le ha dirigido UD. informando del hallazgo casual en el campo por el labrador Don Juan de Dios Medina Bueno de una piedra con inscripción antigua, cuyo texto asimismo comunico a UD.
Al agradecer a UD. el celo demostrado en beneficio de la arqueología provincial, le intereso que de conformidad con lo legislado del expresado objeto impidiendo sea maltratado y que me informe, con el mayor acopio de detalles, sobre todas las circunstancias del hallazgo, tales como nombre del predio en que fue hallada la piedra y del propietario, fecha en que se hizo el hallazgo y por que causa, en qué disposición fue encontrado, si con ella había otro objeto y cuales, etc. etc.".
En el libro de registro de la correspondencia de Villapalacios hay constancia de que el oficio se recibió el día 5. Allí se anotó: “indicando se dé nota de las piedras halladas y que se comunique características”.

El 20 de enero desde el Ministerio de Educación Nacional, el Comisario General de Excavaciones de Madrid da las gracias al comisario de Albacete "por su actuación en el tema" y éste rápidamente manda seis días después copia del oficio con esta felicitación al Gobernador Civil. En realidad se conservan dos oficios iguales con la misma fecha, pero en el segundo se ha añadido: "Al propio tiempo ruego a UE. que si lo tiene a bien se digne ordenar al señor alcalde del expresado pueblo que de acuerdo con la legislación sobre hallazgos casuales de objetos arqueológicos se haga cargo y sea remitida a esta capital depositándola en el museo, la estela de referencia".

El 26 mismo el Comisario Provincial de Albacete manda al alcalde Hinarejos un oficio donde se le recrimina: "no habiendo recibido en esta Comisaría Provincial de Excavaciones Arqueológicas respuesta alguna al oficio número 6 que en fecha 2 del actual tuve el gusto de dirigir a UD., le intereso que en la posible urgencia me informe en relación con lo que en aquel oficio interesaba de su autoridad, manifestándome si es que acaso no ha sido recibido aquel escrito por el temporal de nieve pasado". Al día siguiente se registra la entrada del oficio en el Ayuntamiento y se anota: “insistiendo en pedir datos piedras aparecidas en esta localidad”.

Cuatro días después, el 30 de enero, el alcalde responde al Comisario provincial: "Contesto a su oficio número 6 de fecha 2 de los corrientes y manifiesto que la piedra que se encontró en este término municipal y cuyo hallazgo por si fuese interesante a esta Comisaria de Excavaciones se dio cuenta al Excelentísimo Señor Gobernador Civil es de la siguiente forma: de un metro aproximado de largo terminando la parte de arriba en un redondo. La primera inscripción dice D.M.C. después hay un recuadro con un nivel más bajo que el resto de la piedra que dice:  F. CALLUS - CRIPPINO - FRATRI - AN XXX - H.S.E.F.T. Esto es lo que parece que dice. El predio en el que se encontró esta piedra pertenece al vecino de esta Don Miguel  Resta, fue encontrada por su mozo llamado Cirilo Beas Pérez y este llamó para que le ayudara a Juan de Dios Medina Bueno, el cual fue el que se hizo cargo de ella y comunicó a esta alcaldía, al parecer no había más objetos en donde se encontró, la fechas en que se encontró fue el 18 de diciembre de 1944".
El 12 de marzo aparece registrado un oficio escrito por el Gobernador Civil el día 8 en el que se pide “se entregue la piedra hallada en excavación en el Museo Provincial”.

Varios meses después, el 14 de abril, se manda la lápida al Comisario Provincial de Albacete y el secretario del Ayuntamiento le dice: “Con el dador de la presente, tengo el honor de remitir a UD. la inscripción romana encontrada en esta localidad, y que el Excelentísimo Señor Gobernador Civil, con oficio número 45, de fecha 8 de marzo pasado, me ordena le sea remitido al Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas”.

El 21 del mismo mes, el Comisario Provincial dirige un oficio al Comisario General de Excavaciones de Madrid en la siguiente forma: “Tengo el honor de poner en su superior conocimiento que hoy ha sido entregada a este Comisario Provincial, quien a su vez lo ha hecho en el Museo Arqueológico la estela de Villapalacios remitida por el Señor Alcalde de dicho pueblo y de cuyo hallazgo tuve el honor de informar a UE en 2 de enero último. Oportunamente serán elevados a UE. Informe sobre dicho objeto y circunstancias del hallazgo”. Ese día dirige otro oficio al Gobernador Civil en los mismos términos.

Por fin el 22 de abril, el Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas al alcalde de Villapalacios le dice que la lápida ha sido depositada en el Museo Provincial: “Doy a UD. las más expresivas gracias por el celo mostrado por U. en pro de la arqueología provincial”.

En el expediente conservado en el actual Museo Provincial de Albacete, se conserva el oficio de 22 de abril en el que se lee: “El 22 de abril de 1945 ingresó en el Museo una estela romana, sepulcral, procedente de Villapalacios”.

La correspondencia conservada es un ejemplo de interés, de colaboración y de eficacia por parte de todos. Desde Cirilo Beas y Juan de Dios Medina que la encontraron y no dudaron en comunicar la noticia en el Ayuntamiento, y del resto de las instituciones que mostraron interés por la inscripción y propiciaron que no se perdiera para siempre, sino que llegara hasta nosotros en las mejores de las condiciones. Un interés que parece haberse perdido con el paso del tiempo y que ha llevado a que muchos de los hallazgos que se siguen produciendo de forma casual durante la realización de las labores agrícolas en toda España, permanezcan en manos de unos pocos, sean desconocidas y no formen parte del patrimonio de todos.  

 


d IMÁGENES DE LA ESTELA:

conjunto de estelas del museo lápida romana de Villapalacios f

Lápida romana de Villapalacios en el Museo Provincial de Albacete. Junto a otros documentos en piedra conservados en el museo; imagen donde se puede apreciar la forma de la lápida y detalle con la inscripción.

(Fotografías propiedad del Museo Provincial de Albacete, cedidas para su utilización en esta web).

 

 

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